|
para ángel indiferente de una escala sin cielo...
Sueña con las minas.
comprar lo más difícil:
derribada en tu corazón y sola su primera silla,
¡Oh qué clamor bajo del seno breve;
del martín-pescador mecido nido;
Alas en las zapatillas,
bajo las mares de los ojos míos!
y qué grande sobre el pasto
Rubios, pulidos senos de Amaranta,
de mapas confundidos y desiertos barajados,
Si el aire se dijera un día:
voces de ángeles te anunciaron la botadura y pérdida de tu alma.
de tenue cuna y cálido susurro,
de pueblos y naciones que no están en el mapa
pulsadora del aire y prima mía,
Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
busqué mi pueblo y mi casa.
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos.
|
Menu
Si el aire se dijera un día eso...
A un niño, a un solo niño que iba para piedra nocturna,
calza su pie de céfiro y desciende
a un yelmo moribundo sobre una rosa nacida en el vaho que duerme los espejos de los castillos
rubí de los redondeles.
derribada en tu corazón y sola su primera silla,
bolas, bolindres, pamplinas
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!
Sal tú, bebiendo campos y ciudades,
Tan campante, sin carrera,
Rojo, un puente de rizos se adelanta
Pensativa de Alberti entre las flores!
Ángeles con cascabeles
comprar lo más difícil:
tanto como dejé para tenerte
Ya se apagó, se nos ha muerto).
gritar lo que no puede por imposible, y calla.
Pensativa de Alberti entre las flores!
Yo no sé lo que mira en las almenas esa inmóvil armarnadura vacía.
Mirad. Conteneos la sangre, los ojos.
|